Culiacán, Sin.- Dos de los cinco cuerpos localizados este miércoles en la caja de una camioneta abandonada en el municipio de Navolato, Sinaloa, corresponden a dos integrantes de una familia que fue reportada como desaparecida cuando viajaban de Mazatlán a los Mochis el pasado 7 de febrero.
De acuerdo con los primeros resultados de estudios de genética forense practicados a las cinco víctimas y a testimonios de los familiares, se identificó que se trata de Luis Ramón “N”, de 38 años, y su hijo Luis Armando “N”, de 19 años; del grupo de cinco personas desaparecidas en la carretera Los Mochis-Ahome, en Sinaloa.
Sobre los otros tres cuerpos, que presentan huellas de torturas, se continúan las investigaciones forenses para determinar si se trata de los hermanos Juan Antonio”, de 29 años, y José “N”, de 17 años; así como de su amigo Heriberto “N”, de 30 años.
La tarde del miércoles se descubrió que en la parte trasera de una camioneta Pick Up, de modelo antiguo, abandonada en el acotamiento del carril de norte a sur de la Autopista Benito Juárez, a la altura de la comunidad de la Curva de San Pedro, Navolato, había cinco cuerpos en proceso de descomposición.
Minera apoya a familias
Por otra parte, la minera canadiense Vizsla Silver informó este jueves que da “ayuda práctica y económica” a los familiares de los mineros secuestrados en Concordia, Sinaloa.
Confirmó que cinco mineros permanecen desaparecidos. “Este es un momento increíblemente doloroso para las familias de nuestros compañeros, para nuestro equipo y para la comunidad de Concordia”, señaló en un comunicado Michael Konnert, presidente de la minera.