La carencia de datos estadísticos sobre las condiciones de vida de las mujeres en México y América Latina representa un obstáculo en la identificación de desigualdades, la evaluación de avances en materia de género y el diseño de políticas públicas efectivas para combatir la discriminación y la violencia. Esta advertencia fue emitida por Graciela Márquez Colín, presidenta del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), durante la inauguración del XXVII Encuentro Internacional de Estadísticas de Género, celebrado del 27 al 29 de octubre en la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).
Márquez Colín enfatizó la necesidad urgente de ampliar la producción de información que refleje las realidades que enfrentan las mujeres, especialmente aquellas que sufren múltiples formas de desigualdad. En sus palabras, las estadísticas deben abordar de manera específica cómo viven las mujeres, las interseccionalidades que afectan su calidad de vida, así como los avances y retrocesos que experimentan en diferentes contextos.
La presidenta del INEGI destacó que durante décadas han persistido vacíos en la información sobre la vida de las mujeres, lo que ha hecho indispensable la creación de sistemas estadísticos más representativos y fiables. Subrayó que, ante estructuras patriarcales y silencios prolongados en el ámbito de datos, la recogida de estadísticas puede considerarse una forma de resistencia.
Laura Itzel Castillo Juárez, titular de la Secretaría de las Mujeres, complementó esta perspectiva, señalando que las estadísticas de género son esenciales para identificar las cargas de trabajo doméstico, las responsabilidades de cuidado y las diversas formas de violencia que afectan a mujeres, adolescentes y niñas. Castillo Juárez afirmó que cada dato recogido representa la vida de una mujer que distribuye su jornada entre el empleo y el cuidado de otros, así como el reto de proteger los derechos de las niñas.
El funcionario Roberto Velasco, secretario de Relaciones Exteriores, hizo un llamado a traducir los compromisos internacionales en políticas públicas tangibles y en el fortalecimiento de instituciones que mejoren las condiciones de vida de las mujeres. Destacó la importancia de contar con sistemas de información robustos que faciliten la implementación de acuerdos multilaterales en acciones concretas.
En un contexto similar, Bibiana Aido Almagro, directora regional de ONU Mujeres para las Américas y el Caribe, subrayó la necesidad de contar con institutos sólidos y presupuestos adecuados para identificar las brechas de desigualdad, especialmente para las mujeres que enfrentan diversas formas de discriminación. Por su parte, Ana Güezmes García, directora de la División de Asuntos de Género de la CEPAL, instó a que los gobiernos implementen compromisos internacionales a través de mecanismos de financiamiento y rendición de cuentas.
El encuentro, que se realiza bajo el lema "Consolidar e innovar en el inicio de la década de acción para el logro de la igualdad sustantiva de género y la sociedad del cuidado", busca analizar la medición de la violencia contra las mujeres, las desigualdades en el uso del tiempo y las responsabilidades de cuidado, así como el impacto del cambio climático desde una perspectiva de género. A lo largo de los tres días de actividades, se explorarán además los desafíos demográficos de la región y la necesidad de generar información desagregada que refleje las condiciones específicas de mujeres y niñas en diversos contextos sociales, culturales y económicos. La organización del evento recae en el INEGI, la Secretaría de las Mujeres, la SRE, la CEPAL y ONU Mujeres.