Ciudad de México.- Los beneficios del Horario de Verano se han reducido en términos económicos y de ahorro de energía para México en los últimos cinco años.
Adelantar una hora en abril y retrasar otra en octubre se refleja cada vez en menor medida, respecto a los alcances logrados a partir de la implementación de la medida.
Este domingo 1 de abril inicia el Horario de Verano 2018, por lo que la noche de hoy, sábado 31 de marzo, antes de irse a dormir se debe adelantar una hora el reloj, de modo que al día siguiente se reanuden actividades con el nuevo horario. Con la medida, se registra en el país una mayor insolación y es por ello que al adelantar una hora el reloj se reduce el consumo de energía diario durante el periodo de máxima demanda de electricidad, señala la Secretaría de Energía.
De acuerdo con cálculos del Fideicomiso para el Ahorro de Energía Eléctrica (Fide), elaborados con datos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y la valoración del Instituto de Investigaciones Eléctricas (IIE), a partir de 2013 los resultados del ahorro en consumo de electricidad se redujeron de mil 244 a 885.7 gigawatts-hora (GWh). Esto representa una caída en el ahorro del consumo de energía eléctrica de 29% en ese periodo.
Las reservas por este concepto hace cinco años fueron equivalentes a la demanda de 740 mil casas habitación durante 12 meses.
Sin embargo, al final de 2017 el beneficio fue equivalente a la demanda de 571 mil casas, es decir, 169 mil viviendas menos, con un consumo promedio de 258 kilowatt hora al bimestre (kWh/bimestre), o el equivalente al consumo de energía de 7.78 millones de lámparas fluorescentes compactas auto balastradas prendidas las 24 horas del día durante un año.
En términos económicos, hace cinco años las autoridades del sector energético estimaron que la aplicación del Horario de Verano dejó un ahorro de mil 635 millones de pesos, pero el año pasado se cuantificó en mil 311 millones de pesos, al considerar un costo medio de la energía eléctrica de 1.4805 pesos por kilowatt hora para los usuarios domésticos.
Es decir, que la aplicación del Horario de Verano se ha traducido en una reducción del beneficio económico para el país de 324 millones de pesos menos en cinco años.