Al evento oficial, los policías acudieron vestidos de civil, pero su presencia en el pueblo no pasó desapercibida porque todos los hombres tenían pelo corto, tipo militar, mientras que las mujeres llevaban pelo recogido, y algunas portaban gorras y vestían pantalón.
La agenda oficial
El Presidente llegó al zócalo de Anenecuilco alrededor de las 12:40 horas, 10 minutos más tarde de lo previsto, para realizar la entrega de obras de mejoramiento urbano.
Su primer punto fue en el zócalo de Ayala, después se trasladó hacia el zócalo de Anenecuilco por la avenida Independencia y de ahí siguió su curso hacia el Museo-Casa de Emiliano Zapata, para posteriormente regresar hacia la calle Independencia e ingresar a la cancha deportiva para presidir el acto oficial.
Cuando llegó al zócalo, bajó del vehículo y junto con la ayudantía caminaron en medio de los manifestantes. Los rodearon y gritaron consignas en contra de la planta termoeléctrica, el asesinato del activista Samir Flores, opositor a la planta termoeléctrica, así como su rechazo a la exhibición de la pintura con el Zapata afeminado.
López Obrador sorteó la protesta y cuando cruzó la valla de seguridad metálica, custodiado por el grupo especial de policías estatales, comenzó el forcejeo entre los manifestantes y los policías. Los primeros pretendían ingresar por la fuerza y los segundos intentaron atajarlos.
En medio de esa situación, el elemento de la Policía Morelos sacó su arma de cargo, una escuadra color negro, y amagó a los manifestantes.
Sus compañeros lo sometieron y lo despojaron del arma; después lo enviaron al acceso principal del evento pero ya no participó en la custodia de las vallas.
Por la tarde, el CES confirmó que el policía armado sería procesado y en caso de ser hallado culpable podría enfrentar desde dos semanas de castigo, sin goce de sueldo, hasta el despido, según las agravantes expuestas en la Comisión de Honor y Justicia.