Interminable, la autopista de Atizapán

Jilotzingo, Estado de México.- Once años después del inicio del proyecto, la construcción de la autopista Atizapán-Atlacomulco (AT-AT) permanece inconclusa y enfrenta conflictos con habitantes de las comunidades por donde atraviesa.

En los límites de Atizapán de Zaragoza y Jilotzingo, en el Estado de México, habitantes de Rancho Blanco, Espíritu Santo y Los Gallos mantienen detenida la maquinaria y exigen a la empresa concesionaria Aleatica cumplir con las obras de mitigación.

En entrevista con El Universal, los pobladores inconformes indicaron que entre sus demandas está la construcción de al menos 10 puentes vehiculares con el fin de garantizar la conectividad de la zona, así como la reparación de las vialidades afectadas por los trabajos y el pago de indemnizaciones.

Este conflicto se detonó a inicios de agosto. Ejidatarios y miembros de la comunidad realizaron un recorrido con representantes de la concesionaria por los diferentes puntos por donde pasará la autopista y dieron a conocer las afectaciones que se han generado.

Ante la falta de una solución, los pobladores comenzaron a impedir el paso de la maquinaria destinada a la construcción. En la zona colocaron letreros amarillos con la leyenda: “AVISO: Prohibido el paso al transporte de la empresa Aleatica ICA y lo relacionado con la autopista”, firmado por el Ejido Espíritu Santo.

Además, los habitantes mantienen bloqueado el acceso a los equipos para las obras y realizan guardias para impedir que los vehículos salgan del área donde permanecen estacionados.

Como parte de la construcción de dicha autopista, hay algunas columnas de concreto y estructuras levantadas que aún requieren trabajos para completar el paso de la autopista.