Miami, EU.- “México en este momento no es prioridad para Estados Unidos”, dice Francisco Moreno, director ejecutivo del Consejo de Federaciones Mexicanas (Cofem) en Los Ángeles.
Un Biden debilitado será quien reciba hoy a su par mexicano, Andrés Manuel López Obrador, en Washington.
“Por un lado, tenemos a un presidente mexicano que no ha entendido ni entenderá la relación con Estados Unidos; tampoco su lugar como líder de un país que está todavía en vías de desarrollo. Las políticas y estrategias del gobierno de México están totalmente anticuadas para el momento que se vive”, afirma.
Asegura que la prioridad del presidente Biden en el caso de México es que detenga el tráfico de personas y combata al narcotráfico para que deje de ingresar tanto fentanilo a la Unión Americana, que es lo que están viendo y resintiendo los votantes.
“Para que los demócratas lleguen más fortalecidos, necesitan de López Obrador una agenda mucho más clara y certera en cuestión del combate al narcotráfico y la migración, tanto de Centroamérica como de mexicanos”.
El presidente López Obrador, “parece llegar —a Washington— muy confiado sobre sus ideas de sembrar árboles y pedir visas para trabajadores y miles de millones de dólares para Centroamérica; quiere que se detenga el tráfico de armas y no es capaz de combatir al narcotráfico”, afirmó Moreno: “Parece cuento de niños lo que trae en su agenda”, dijo.
Pero además, el encuentro ocurre tras una serie de desafortunadas decisiones y comentarios que el presidente mexicano López Obrador ha realizado en las últimas semanas. La más importante, su negativa a asistir a la pasada Cumbre de Las Américas, que se realizó en junio en Los Ángeles.