Ciudad de México.- Julio Scherer Ibarra, exconsejero jurídico de la Presidencia, reveló este día en un amplio texto escrito por él y publicado en la revista Proceso, que detrás de “las acusaciones falsas” en su contra están los intereses de la Senadora Olga Sánchez Cordero y del Fiscal Alejandro Gertz Manero, “cómplices en el afán por manchar” su nombre.
El exconsejero jurídico acusa una confabulación entre la exsecretaria de Gobernación y el Fiscal General de la República para perseguirlo mediante un modus operandi “extorsivo”, valiéndose de su poder y de recursos públicos para buscar “venganzas personales”, lo que se repite en los casos Juan Collado, Cruz Azul, Viaducto Bicentenario, Gómez Mont y Álvarez Puga.
Explica que antes de escribir el texto dudó sobre si debía divulgarlo, pues al hacerlo había la posibilidad de lastimar un proyecto de Nación en el que cree.
“La decisión llegó por sí misma: callada, la verdad pierde el sentido de existir. Este es el origen de los ataques que he tenido que soportar, desde los cargos que ostentan, de Alejandro Gertz Manero en complicidad con Olga Sánchez Cordero”, afirma Julio Scherer.
Sobre Olga Sánchez Cordero, el exconsejero refiere que desde el inicio del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador se dieron diferencias.
“Como es de dominio público, la responsabilidad en los asuntos de seguridad descansó en el entonces Secretario de Seguridad Alfonso Durazo y la Secretaría a cargo de Olga Sánchez Cordero se vio acotada en sus áreas de competencia respecto a la ‘supersecretaría’ que operó en tiempos de Enrique Peña Nieto”, indicó. “Por otra parte, la interlocución con la fiscalía y el Poder Judicial recayó escencialmente en mi persona, en calidad de consejero jurídico de la Presidencia”.
De acuerdo con Scherer, a raíz de esto la Ministra en retiro emprendió una investigación en su contra sobre sus actividades profesionales.
Sobre Alejandro Gertz Manero, Julio Scherer cuenta que contó con su apoyo para ocupar la Fiscalía General de la República porque creyó en su probidad y en sus capacidades como abogado, pero a finales del último septiembre un reportaje de Proceso despertó en el Fiscal una ira que la descargó contra su persona.
Julio Scherer afirma en el texto que Alejandro Gertz “pretende enviarme al territorio del miedo, el que convierte todos los ruidos en gritos, todas las sombras en amenazas y a todos sus enemigos en blancos de la justicia, su justicia”.
“Hoy simplemente me pregunto si podrá el Fiscal, obsesionado con el poder, desprenderse de su despotismo, su egoísmo y su prepotencia para dejar de utilizar sus atribuciones como instrumento de su megalomanía”, detalla.