Washington.- La Cumbre de Líderes por el Clima organizada por la Casa Blanca evidenció dos cosas: la decisión de los líderes internacionales de renovar sus compromisos medioambientales… y la desconexión del presidente Andrés Manuel López Obrador de la agenda ambiental.
“Estados Unidos se encamina a reducir los gases de efecto invernadero a la mitad a finales de esta década, es ahí hacia dónde nos dirigimos como nación”, dijo el presidente Joe Biden en la apertura de la cumbre.
López Obrador, en cambio, llegó, tal como lo había prometido, con su propuesta a Biden para que éste financie una extensión del programa de reforestación Sembrando Vida al sur de México, Guatemala, El Salvador y Honduras. “La propuesta es que juntos ampliemos dicho programa en el sureste de México y en Centroamérica para sembrar 3 mil millones de árboles adicionales y generar un millón 200 mil empleos”.
“Nosotros asumimos nuestra responsabilidad y nos comprometemos a ayudar en la organización productiva y social, y ustedes presidente Biden podrían financiar el programa Sembrando Vida en Guatemala, Honduras y El Salvador”.
Señaló que como propuesta complementaria el gobierno de Estados Unidos podría ofrecer a quienes participen en este programa que después de sembrar sus tierras durante tres años consecutivos, tendrían posibilidad de obtener una visa de trabajo temporal y luego de otros tres o cuatro años, podrían tener hasta la residencia en Estados Unidos o su doble nacionalidad.
“El fenómeno migratorio, como sabemos todos, no se resuelve con medidas coercitivas, sino con justicia y bienestar. Además, usted presidente Biden, es un hombre sensible y sabe que el espíritu de trabajo y el deseo de superación del migrante es fundamental en el desarrollo de las naciones”, acotó López Obrador, a pesar de que funcionarios de la administración Biden descartaron que el tema migratorio fuera a tocarse.