La Casa del Túnel, como Torre de Babel

En la vivienda, a unos metros del muro fronterizo, los migrantes derriban la barrera del idioma

Tijuana, BC.- Desde la azotea, en una casa blanca de madera y dos pisos, cubierta por los rayos del sol que apenas se esconden del lado del océano Pacífico, se escucha una serenata de palabras en diferentes lenguajes y acentos; unos suenan más al cálido sonido de las islas caribeñas; otros, con mayor fuerza, no dejan duda que alguien, en esa esquina es del Medio Oriente. Es como si la Torre de Babel estuviera dentro, que hace más de una década sirvió para traficar droga.

La vivienda se ubica a unos tres metros del muro que divide a México y Estados Unidos, en la colonia Federal, en Tijuana. La mezcla de idiomas ocurre todos los viernes desde febrero de 2018, cuando unos 30 voluntarios de la organización Espacio Migrante decidieron dar clases de español para extranjeros en La Casa del Túnel, un sitio donde se descubrió una construcción -bajo la vivienda- que cruzaba la frontera y servía para traficar sustancias hacia la Unión Americana.

“Esto de dar clases no se nos ocurrió a nosotros, fueron algunos chicos haitianos los que nos contactaron… igual que los mexicanos en Estados Unidos vienen a buscar mejores oportunidades, está la barrera del idioma, por eso es tan importante este lugar”, explicó la presidenta de Espacio Migrante, Paulina Olvera Cáñez.

Inicialmente unos 15 haitianos llegaron con la ola que migró a esta frontera desde 2016, para pedir refugio al gobierno estadounidense, pero con el arribo de Donald Trump a la presidencia se quedaron varados en Tijuana, con las puertas cerradas y el riesgo de una deportación casi segura si decidían entrar a Estados Unidos.