Tapachula, Chis.- Agentes de la Guardia Nacional, del Instituto Nacional de Migración (INM) y de la policía estatal de Chiapas realizan labores de vigilancia y seguridad en el sur de México, ante el estado de sitio declarado por la ola de violencia en Guatemala con recorridos en los distintos puntos irregulares en las márgenes del río Suchiate, frontera natural entre ambos países.
Desde Tapachula, Chiapas y la mayor ciudad de mexicana de la frontera, el empresario Roberto García Zenteno, pidió que se refuerce aún más la seguridad, al asegurar que la declaración del presidente guatemalteco, Bernardo Arévalo, se hizo porque se estaba haciendo “más peligrosa cada día” la vida en el país centroamericano.
“Claro, que se siga reforzando la seguridad y que no solo se siga reforzando, sino que realmente observen y analicen. Recuerden que hace 12 o 13 años tuvimos el problema de los ‘Maras’ donde amenazaron que iban atacar Tapachula. Tal vez en esa época fue una amenaza como un volado al viento, pero todo se detuvo a tiempo, estamos hablando de delincuencia organizada”.
Por su parte, el obispo de Tapachula, Luis Manuel López Alfaro, reconoció que la situación en la zona es “delicada” y subrayó que “toda la frontera es como una coladera, no es que sea segura, hay puntos donde hay control, pero la mayor parte es un río y se acabó”.
El obispo reconoció el temor de que si el gobierno de Guatemala está poniendo más presión “contra gente del mal pudiera ser que caminen para acá (México)”.
El país centroamericano cumple ya casi dos semanas desde la implantación de un estado de sitio, después de que el fin de semana pasado fueran asesinados 10 policías a manos de presuntos pandilleros, medida que estará en vigor durante 30 días y que habilita la detención de cualquier persona señalada por terrorismo o sedición sin necesidad de una orden judicial.