El Comité de la ONU sobre los Derechos Económicos, Sociales y Culturales, emitió hoy sus conclusiones sobre el quinto y sexto informe periódico presentado por México, en las que recalca, además, que las medidas adoptadas para brindarles protección a los defensores no son lo suficientemente efectivas.
Además, le preocupa el impacto negativo que tiene el desarrollo de tales proyectos en el goce efectivo de los derechos económicos, sociales y culturales de los pueblos indígenas afectados.
En otro apartado el Comité expresa su preocupación por los altos niveles de corrupción e impunidad que persisten en México, así como la falta de protección adecuada contra las personas que denuncian o investigan sobre casos de corrupción, además del hecho de que el desempleo y subempleo continúen afectando de manera desproporcionada a los jóvenes, a las personas con discapacidad, así como a miembros de pueblos indígenas, migrantes, solicitantes de asilo y refugiados.
Asimismo, le preocupa la alta proporción (un 57 %) de trabajadores en la economía informal y que el salario mínimo "no sea suficiente para proporcionar condiciones de vida dignas a los trabajadores y sus familias".
Igualmente subraya el Comité las prácticas discriminatorias que enfrentan aún las mujeres en el ámbito laboral, tales como pruebas de embarazo y la persistente brecha salarial, las condiciones precarias de trabajo en el sector agrícola y en el servicio doméstico y las alegaciones sobre actos de violencia contra dirigentes y líderes sindicalistas.
Por otra parte, los miembros del Comité apuntan en sus conclusiones a la persistente violencia contra la mujer en todos los ámbitos en México, incluido en el doméstico, así como el alto número de feminicidios y de impunidad.
También destaca la situación de vulnerabilidad en que se encuentran muchos niños, niñas y adolescentes en México, en particular los sin techo.
Al Comité le preocupa que "un número significativo de niños menores de catorce años esté involucrado en trabajo infantil" y los niveles de pobreza y pobreza extrema en el país, así como la desigualdad que afecta sobre todo a los grupos más desfavorecidos y marginados, particularmente los pueblos indígenas.
En las conclusiones también se subraya la persistencia de altos niveles de desnutrición e inseguridad alimentaria en México por una parte, y por otra, los crecientes niveles de sobrepeso y obesidad.
Igualmente nota con preocupación el déficit habitacional, en particular la disponibilidad de viviendas sociales y viviendas asequibles para los grupos más desfavorecidos y marginados, y las informaciones sobre desalojos forzosos sin las garantías de procedimiento y protección legal adecuadas.
El Comité señala el número considerable de personas que no tiene acceso a servicios de salud adecuados y de calidad en México y la "deficiente y desigual" calidad de la educación en el sistema educativo, particularmente entre las zonas rurales y urbanas, afectando sobre todo a la niñez indígena.