La pandemia conlleva grandes retos para protección de datos, dice titular del INAI

Santiago de Chile (EFE).- Desde el inicio de la pandemia hace ya más de dos años, millones de personas comparten a diario con instituciones públicas y privadas infinidad de información personal, una situación que supone un "importante desafío para la protección de datos". 

Así lo dijo en una entrevista con Efe Blanca Ibarra, presidenta Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) de México y quien actualmente está al frente de la Red de Transparencia y Acceso a la Información (RTA). 

La red, integrada por 19 países iberoamericanos, celebró esta semana una reunión en Santiago de Chile, donde se presentó un modelo especial elaborado por la Universidad Complutense de Madrid para medir distintos indicadores relacionados con la transparencia y el acceso a la información? 

Pregunta (P): De acuerdo al modelo que han elaborado, ¿cuáles son los países que tienen mejor desempeño? 

Respuesta (R): México resulto el país mejor evaluado en la región. En un escala de 0 a 100 puntos, obtuvo el 100 % en el indicador que hace referencia a los recursos para saber si los países cuentan con un sistema institucional que reconozca y garantice la transparencia; 92,5 % en la capacidad institucional para garantizar la transparencia y 60 % en el grado de efectividad de la política de transparencia.  

NECESARIA PARA LA RENDICIÓN DE CUENTAS  

P: ¿Es la transparencia y el acceso a la información la única solución para la endémica corrupción en Latinoamérica? 

R: En efecto, la corrupción constituye uno de los principales problema en Latinoamérica. La prevalencia de la corrupción ensancha la brecha de igualdad social, también abre la puerta a vulneración de derechos humanos y socava las bases de la confianza en las instituciones. Si bien la transparencia no es la única alternativa, sí es necesaria para promover la rendición pública y alentar la confianza en las instituciones.  

P: ¿Han aumentado los gobiernos los recursos en esta materia?  

R: Un total de 18 países cuentan con legislación para el acceso a la información, solo cuatro no tienen. De los 18, 15 tienen órganos garantes autónomos como México, Chile, El Salvador u Honduras. 

P: ¿Cuál es la situación de la transparencia en Latinoamérica en comparación con otras regiones? 

R: Si tomamos en cuenta el ranking de acceso a la información del Centro para la Democracia y el Desarrollo de las Américas, la región cuenta con legislación avanzadas para tutelar este derecho. México, Brasil, Colombia o Perú son algunos de los países que tienen calificaciones sobresalientes en este ranking. 

P: Se están empezando a investigar en muchas partes del mundo los contratos que se concedieron de urgencia durante la pandemia, ¿cree que ha habido muchas irregularidades en la región? 

R: En algunos casos, se han relajado los procesos de contratación, lo que ha revelado la necesidad de fortalecer la cultura de la integridad. Una situación de emergencia no puede comprometer la transparencia de la información. 

MEJORAR LA GOBERNANZA DE LA INFORMACIÓN  

P: ¿Considera usted que la región será capaz de investigar a fondo estos contratos? 

R: La ciudadanía en América Latina ha dado muestra de una participación activa y creciente en los asuntos públicos. También a lo largo de los últimos años se ha desarrollado una sociedad civil que ha adquirido herramientas que le permiten evaluar el desempeño gubernamental. Es imprescindible seguir alentando estos esfuerzos para investigar el uso de los recursos públicos y, en específico, aquellos adjudicados en momentos de emergencia. 

P: La pandemia también ha supuesto un importante reto en materia de protección de datos personales porque los ciudadanos han tenido que compartir mucha información con empresas y gobiernos por el covid-19, ¿cómo cree que se ha gestionado esto la región? 

R: Durante la pandemia, los sistemas de información han jugado un papel crítico. Los gobiernos han tomado medidas para contener y rastrear la propagación del coronavirus y aprovecharon el poder de los datos para buscar también opciones digitales. Este uso intensivo de la información permitió desarrollar mejores políticas públicas, pero a nivel regional la gestión de datos ha implicado muchos retos. 

P: ¿Estamos más expuestos y menos protegidos que antes de la pandemia? 

R: Se han abierto nuevas oportunidades para mejorar la gobernanza de la información, por ejemplo, debemos ser capaces de idear nuevas disposiciones para proteger la privacidad de los trabajadores y que la vigilancia de la salud no sea usada con fines discriminatorios y de manera perjudicial para sus intereses.