CIUDAD DE MÉXICO.- Tras hacer una evaluación de riesgos en seguridad, comercial y financiero, el Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec avaló y consideró “factible” la compra de locomotoras usadas para pasajeros y carga.
Esto, previo al accidente en la Línea Z del 28 de diciembre de 2025, que dejó como saldo 14 pasajeros muertos y cerca de 100 heridos.
En el documento “Estudio de Costo Beneficio”, cuya copia posee EL UNIVERSAL, se indica que se realizó un análisis para revisar la pertinencia de adquirir locomotoras usadas frente a nuevas. En el estudio se destaca que, desde hace una década, EU se ha inclinado por la reconstrucción de locomotoras dado que una usada cuesta aproximadamente la mitad del costo de una nueva, y que el tiempo de fabricación puede llevar entre dos y tres años.
El documento resalta que el costo de una locomotora nueva es de 4.6 millones de dólares, mientras que el de una reconstruida es de 2.5 millones de dólares. Además, se indica que las locomotoras que el Tren Interoceánico tenía en ese momento habían “demostrado su confiabilidad” y que no se había comprometido la eficacia operativa.
“En resumen, derivado de la evaluación de los riesgos en seguridad, operativos, comerciales, y financieros para la entidad, así como el análisis financiero, se considera factible la adquisición de locomotoras usadas”, se señala.
Se entregaba en menos tiempo
En la página cinco se destaca que otro factor que el Tren Interoceánico tuvo en cuenta para la compra de locomotoras es el tiempo de entrega, puesto que mientras un equipo nuevo, dependiendo la disponibilidad, tiene un tiempo de entrega de dos a tres años, el de un equipo reconstruido es de entre cuatro y cinco meses.