La relevancia de esta ley se consolida a partir de la difusión de testimonios reales que circulan en plataformas de video corto. El caso más emblemático es el de Luis (un joven de 28 años que se identifica como un caballo), cuyo video de entrevista a las afueras del Congreso se vuelve viral por su naturaleza inédita.
De acuerdo con el análisis de tendencias en redes sociales, el apoyo y la crítica hacia estos perfiles han evidenciado un vacío legal en las normativas escolares actuales. Según la International Society for Anthrozoology (ISAZ), la visibilidad de estas comunidades en el espacio digital obliga a las instituciones a replantear los límites de la identidad y la convivencia social.
Durante la entrega del documento en la Oficialía de Partes, se recalca que la iniciativa no nace de una ocurrencia, sino de la observación de la violencia sistemática que sufren estos jóvenes en internet y en las aulas.
De acuerdo con la Oxford Anthropocentrism Studies, el hostigamiento digital (cyberbullying) contra identidades no humanas es un factor de riesgo creciente para la salud mental de las nuevas generaciones. La propuesta legislativa pretende que el reconocimiento de la autopercepción sea una herramienta para desactivar los discursos de odio que se propagan con rapidez en las redes.
La ´Ley Therian´ propone que los centros educativos implementen protocolos de intervención inmediata cuando se detecte acoso por motivos de identidad animal.
De acuerdo con el Center for School Mental Health (CSMH) de la Universidad de Maryland, la creación de políticas de seguridad escolar basadas en la diversidad de identidad reduce significativamente la deserción y los conflictos internos. La iniciativa en Nuevo León busca que los docentes cuenten con capacitación específica para manejar estos casos, evitando que el estigma social se convierta en una barrera para el aprendizaje.
La discusión en el Congreso local se mantiene activa mientras las redes sociales continúan debatiendo la validez de la propuesta. Según los promotores de la ley, el objetivo es garantizar que la libertad de expresión y de identidad, manifestada inicialmente en el entorno digital, tenga un respaldo legal en el mundo físico.
La atención se centra ahora en la Comisión de Educación, la cual debe dictaminar si esta iniciativa se integra formalmente a la Ley de Educación del Estado.