“Lo llamábamos Lord Farquaad, por chaparrito”

Era como un reyezuelo, dicen pobladores del alcalde de Tequila

Guadalajara, Jal.- “Le decíamos Lord Farquaad porque como está chaparrito y trae la barba (…) pero también porque era como [un] reyezuelo berrinchudo; cuando lo criticabas por redes sociales se ponía a tirar hate: ‘ya vi quién eres, te tengo ubicado, te voy a mandar a saber quién, no te la vas a acabar’, y amenazas así. Algo que pues no corresponde con la imagen de un presidente”.

El que habla es Ramón, un joven promotor turístico de Tequila que porta un sombrero de palma con ala ancha y viste el distintivo chaleco guinda que el alcalde, Diego Rivera Navarro, les impuso para poder prestar el servicio a los turistas. 

Desde el jueves, cuando fuerzas federales arrestaron al edil y a otros tres funcionarios municipales, prácticamente nadie atiende en el edificio de la presidencia, aunque desde sus redes sociales el ayuntamiento informó que todas las dependencias siguen laborando sin contratiempos.

Es mediodía del viernes y en la calle los comerciantes se preparan para recibir el turismo que aumenta los fines de semana en los expendios de tequila, los restaurantes, las cantinas, los puestos ambulantes o en los vehículos con forma de barrica que hacen recorridos por fábricas y plantaciones de agave.

Entre el bullicio transcurren muchas conversaciones sobre lo que ha ocurrido con el edil.

Antes de caer la noche, en la pequeña terminal de autobuses de Tequila, alrededor de 20 personas esperan, la mayoría tiene la mirada clavada en la pantalla de su teléfono, de donde saltan noticias sobre el arresto del edil Rivera Navarro, su presunta red de corrupción y la supuesta relación que tiene con el CJNG, pero de eso último nadie sabe qué decir.