Ciudad de México.- A pesar de que las autoridades mexicanas exhortaron a la población a quedarse en casa en este Día de las Madres, grupos de mujeres desafiaron este domingo el confinamiento por la pandemia para exigir la búsqueda de sus hijos desaparecidos como hacen cada 10 de mayo.
“La pandemia que tenemos no es la peor, la peor es la de desaparecidos. ¿Cuántas personas han muerto por esta enfermedad y cuántos desaparecidos y feminicidios hay todos los días?”, dijo a Efe Patricia, cuyo hijo forma parte desde 2011 de los más de 60.000 desaparecidos en México.
El COVID-19 obligó a suspender la marcha anual de madres de personas desaparecidas, pero un grupo de unas 30 mujeres se concentró de todas formas en el Monumento a la Madre de la capital con cubrebocas inscritos con el mensaje “¿Dónde están?”.
Las autoridades pidieron a las familias mexicanas no reunirse para evitar contagios y celebrar desde la distancia el Día de las Madres, pero las mexicanas que buscan a sus hijos no tienen esta opción.
Para Patricia, salir a la calle este 10 de mayo es más importante que nunca porque hay que exigir que “no se pare la búsqueda” a pesar de la crisis sanitaria.
“Vivos se los llevaron vivos los queremos, sin hijos no hay madres, nada que festejar este 10 de mayo”, son las palabras de las Madres Buscadoras de Sonora en vigilia afuera de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH).
“Hijo te buscaré hasta encontrarte”, dijo en oración Cecy Flores junto a cerca de 40 madres que buscan a sus hijos y que claman a quienes se los llevaron, se los regresen o les digan donde están para ir por ellos.
En ciudades como la norteña Monterrey, grupos de mujeres desplegaron pancartas exigiendo la búsqueda de desaparecidos y en la víspera hubo una concentración en Guadalajara similar a la de la capital.
La señora Norma Ibarra tiene desaparecido a su nieto Dionisio Antonio Noriega quien fue “levantado” el año pasado en la colonia Adolfo de la Huerta, lo crió desde niño es como su hijo, tiene 24 años. “Le pido a Dios que me mande una señal para saber dónde se encuentra, ya no tengo palabras, es muy triste, dijo la mujer, con el rostro descompuesto, conteniendo el llanto.