Desde el 8 de septiembre de 2017, que inició el proceso electoral, hasta el pasado 27 de junio, en que terminaron las campañas, 137 políticos fueron asesinados, de los cuales 48 eran candidatos a diferentes puestos en al menos 26 estados, siendo Guerrero la entidad con más cantidad de aspirantes privados de la vida con 14 casos, seguida de Michoacán, Oaxaca y Puebla.
La consultoría Etellekt, especializada en riesgos políticos, advirtió que los ataques contra políticos se intensificaron las últimas dos semanas del proceso electoral, principalmente en entidades del litoral del Pacífico, que concentran 68 de los 137 homicidios de políticos.
Este clima de inseguridad obligó a los abanderados a solicitar protección o tomar medidas preventivas en sus actos de campaña. Una semana antes de concluir las campañas, al menos 215 candidatos a diferentes puestos de elección realizaron sus giras y cierres con escoltas, protocolos de comunicación o acompañamiento de policías en al menos 16 estados del país.