“Mandato de Alito termina en agosto”

Reforma a los estatutos del PRI no tiene sustento jurídico y debe ser invalidada: Dulce María Sauri

Ciudadde México.- La expresidenta del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Dulce María Sauri, afirma tajante que el mandato de Alejandro Moreno al frente del partido debe concluir el 19 de agosto de 2023, al advertir que la reciente reforma a los estatutos que le permiten permanecer al frente del tricolor hasta septiembre de 2024 no tiene sustento jurídico y debe ser invalidada.

En entrevista con El Universal, explica por qué impugnó la reforma a los estatutos, pide a la actual dirigencia priista que se apegue a lo que marca la normatividad partidista y la emplaza a no utilizar subterfugios, “chicanadas” o “recovecos” para pretender alargar su periodo.

“No se justifica en la propia exposición de motivos del acuerdo que reforma los documentos, los estatutos, no hay un mandato legal que implique la necesidad de reformar estatutos y tampoco hay una reforma electoral que se haya consumado. Hay una que está en proceso, precisamente el PRI ha estado luchando en contra de ella, entonces, la motivación no puede ser esa que el propio PRI está rechazando”, recalca.

Expone además que en caso de que se llegara a confirmar por las instancias judiciales la ampliación del periodo estatutario no debe aplicar al actual Comité Ejecutivo Nacional, sino a futuras dirigencias del partido.

“Ninguna reforma de esta naturaleza puede ser en beneficio de las personas que están en este momento en los cargos, porque cuando entraron Moreno Cárdenas y Carolina Viggiano Austria como presidente y secretaria general del Comité Nacional del PRI, respectivamente, no existía esa disposición.

Sauri Riancho subraya que la principal función que tiene la dirigencia nacional en estos momentos es concretar una alianza competitiva con PRD y PAN para retener las gubernaturas de Coahuila y el Estado de México en las elecciones del 4 de junio de 2023, por lo que lamentó que el Comité Ejecutivo Nacional provoque cuestionamientos innecesarios con este tipo de acciones que afectan la institucionalidad del partido.

“A mí me parece, como lo dije hace algunos meses y lo reitero ahora, que al PRI bajo ninguna circunstancia le conviene una disputa por la dirigencia nacional, no le conviene, lastima, pero sí tenemos, al menos yo así lo asumo, la responsabilidad de exigir que concluya ese día, el 19 de agosto, sin ningún subterfugio, sin ningún recoveco, sin ninguna chicanada para tratar de permanecer en el cargo, porque eso sí lastimaría muchísimo al partido”, remarca.