Ciudad de México.- Al grito de “¡No! ¡No! ¡No! ¡No es un hecho aislado! ¡Los crímenes de odio son crímenes de Estado!” y “¡Derechos sí, transfobia no!”, miles de personas marcharon a lo largo de Paseo de la Reforma para exigir el cese de los asesinatos y desapariciones. La edición 45 de la Marcha del Orgullo LGBT+ no sólo fue fiesta y color, también se dio espacio para la exigencia de respeto… de justicia.
Bajo la consigna “¡Libertad, Justicia y Dignidad!”, miles de personas de la comunidad LGBT+ salieron a las calles de la ciudad para exigir que se visibilicen sus derechos y el cese de la violencia a la que se enfrentan cada día por su identidad de género.
Desde las 10:00 horas, los alrededores del Ángel de la Independencia comenzaron a llenarse de personas con atuendos coloridos, caras pintadas, banderas y sombrillas multicolores.
La vida tiene que ser un coctel, un glamour, ya nadie tiene que ocultarse, manifestaron.
Entre los contingentes que avanzaron en una camioneta lenta y pacífica, se alcanzaban a leer pancartas con distintos mensajes como: “No uses a tu Dios como excusa para tu odio”. También hubo quienes se manifestaron para exigir viviendas dignas para la comunidad, políticas públicas y garantías en materia de salud.
Garantías
Los colectivos presentaron un pliego petitorio de 15 páginas, en el que exigieron se garanticen los derechos para 13 grupos vulnerables: identidades trans y no binarias, personas con discapacidad, personas con VIH, privadas de la libertad, trabajadores sexuales, indígenas o de pueblos originarios, migrantes, lesbianas y sáficas, adultos mayores, bisexuales, intersexuales, asexuales e infancias y adolescencias trans.
Por cada uno de estos grupos se solicitó garantizar derechos y necesidades en materia de salud física, mental, entre otras.