Ciudad de México.- El regreso a la llamada “nueva normalidad” no fue como se tenía planeado en la Ciudad de México. Por más de ocho horas taxistas, artesanos, choferes de servicio por aplicación, comerciantes y hasta policías de distintas corporaciones tomaron arterias importantes, lo que trajo como consecuencia tránsito pesado, caos vial y agresiones entre civiles que buscaban llegar a sus trabajos y los inconformes.
Los taxistas, integrantes de varias organizaciones, tomaron la avenida Juárez, Eje Central y gran parte del Periférico, en la zona sur de la Ciudad, para exigir la liberación de los apoyos por 25 mil pesos que ofrece el Gobierno capitalino.
Sobre avenida Revolución y Benjamín Franklin los operadores de transporte través de aplicaciones como Uber, Cabify y Didi cerraron por dos horas ese cruce; exigían a las autoridades que les levanten las restricciones impuestas por la contingencia sanitaria y detallaron que en los dos últimos dos meses la prestación del servicio cayó hasta 60%, por lo que sus ingresos también disminuyeron.
Casi al mismo tiempo, centenares de policías, entre elementos de la Policía de Investigación (PDI), de la Secretaria de Seguridad Ciudadana (SSC) y del Sistema Penitenciario, protestaron para demandar a las autoridades respeto a su trabajo, mejoras salariales, el bono que les prometieron desde el año pasado y que no han recibido, además de la liberación de dos de sus compañeros acusados por agredir a una manifestante durante la protesta antifascista.