LEÓN, Gto.- Zurey Galilea dirige un centro comunitario para familias pobres en colonias marginales, al poniente de la ciudad de León; la visibilización por su labor social y ser “chica trans”, dice, le ha costado insultos, tratos violentos, así como amenazas de muerte.
La activista advierte que Guanajuato tiene “doble moral” con transfobia, discriminación e intolerancia social; en el estado matan a defensoras de derechos humanos de personas transexuales y embajadoras de belleza de la comunidad, señala.
Zurey recibió mensajes de odio en las redes sociales de Facebook que la aterraron, al grado de encerrarse en su casa.
“Obvio que me da temor, yo ya no salgo a gusto a la calle, ya veo o escucho el ruido de una moto y me saco de onda. ¡Todo porque me hago visible!
“Un chico me decía en Facebook: ‘Pinches perros, jotos asquerosos, te vas a morir hijo de perra, voy a colgar tu cabeza afuera de tu casa, te voy a desmembrar, te voy a descuartizar’; él, junto con otras cuatro personas”, denuncia Zurey, quien dejó de salir de su casa un tiempo.
La activista, opera comedores comunitarios, realiza acciones en materia educativa, salud y autoempleo: “Hay gente que le molesta lo que hago”, reconoce.