CIUDAD DE MÉXICO.- Leticia apenas atraviesa la puerta 3 donde comienza el recorrido por las casas de los presidentes, cuando se da cuenta que las zapatillas con tacones de ocho centímetros que lleva no son las apropiadas para recorrer los salones, jardines y galerías de Los Pinos. Sabe que se equivocó, pero su emoción no amaina, quiere descubrir que había tras la barda que siempre custodiaban soldados; le sorprende que ahora los rostros serios de los militares ya sonríen y dan información a todo el que les pregunta.
Ella, su madre y su tía se detienen a escuchar a la Banda Sinfónica de Tlaxiaco, que vino desde Oaxaca a la fiesta de apertura del complejo cultural que poco a poco se irá habitando como señaló la secretaria de Cultura federal, Alejandra Frausto; a los pocos minutos de terminado “Dios nunca muere”, la Sinfónica Comunitaria de Texcoco, conformada por 30 niños y jóvenes, dirigidos por el maestro Pedro Arpide Flores, recibe a los visitantes que comienzan a hacer una larga fila para acceder a la Casa Alemán, la primera del recorrido.
“Este espacio se va a ir habitando y se va a ir construyendo el proyecto de cultura más pertinente que deba habitar este lugar, pero de entrada dimos la bienvenida a la gente con los niños artistas”, afirma Alejandra Frausto.