Guadalajara, Jal.- María del Carmen Morales, integrante del colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco, y su hijo, Jaime Daniel Ramírez Morales, fueron asesinados la noche del miércoles en el fraccionamiento Las Villas, en Tlajomulco.
Aunque sus compañeros del colectivo aseguran que recibió amenazas para que dejara de buscar a su otro hijo, Evaristo Ramírez Morales, desaparecido desde el 24 de febrero de 2024, en menos de nueve horas la Fiscalía de Jalisco determinó que el asesinato no tuvo que ver con la labor de la madre buscadora y afirmó que la primera línea de investigación es la actividad de sus hijos.
El hecho ocurrió alrededor de las 23:30 horas en la calle Villa Oriente, y según el reporte de los policías municipales, dos sujetos a bordo de una motocicleta alcanzaron a la buscadora y a su hijo en la vía pública y les dispararon.
Testigos indicaron a los policías que María del Carmen, de 43 años, y Jaime Daniel, de 26, salieron a esa hora para ir a buscar agua a un parque cercano y acarrearla con cubetas hasta su casa, debido a la falta de suministro en la zona.
Tras el atentado, ambos resultaron heridos, por lo que algunos vecinos solicitaron ayuda de una ambulancia, pero cuando los paramédicos llegaron al sitio constataron que ambos habían muerto.
La mañana del jueves, a través de un comunicado, la Fiscalía del Estado de Jalisco afirmó que el ataque fue dirigido contra Jaime Daniel, pero su madre intentó defenderlo, por lo que la principal línea de investigación son las actividades de los hijos de María del Carmen, ya que “no existen al momento elementos que indiquen que ello tenga relación con la actividad de su madre como integrante de un colectivo de búsqueda de personas desaparecidas”.
Raúl Servín, compañero de María del Carmen en el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco, insistió en que ella recibió amenazas desde que comenzó a buscar a su hijo, por lo que consideró inadecuado que en tan poco tiempo la fiscalía descarte su actividad de buscadora cómo móvil.
Lamentó que las familias buscadoras, además de cargar con el dolor y con el peso de la búsqueda, lidien con la inseguridad.
“Nos dedicamos a buscar a nuestros familiares desaparecidos, no a lastimar, ni ofender, ni pelear con nadie, simplemente nosotros queremos recuperar a nuestros familiares, nada más”, dijo el buscador.