Matan a tiros a delegado de FGR en Chilpancingo

Hombres que lo esperaban cerca de su casa le dispararon por lo menos en 25 ocasiones

Chilpancingo, Gro.- El cuerpo de Fernando García Hernández, delegado de la Fiscalía General de la República (FGE) en Guerrero, quedó tirado en la esquina de la calle Moctezuma y Xóchitl, en la colonia Cipatli, en Chilpancingo. Salió de su casa alrededor de las 8:30 de la mañana, apenas recorrió en su camioneta cinco viviendas cuando lo mataron.

El ataque fue certero, hombres armados lo esperaban en la esquina de su casa. Le dispararon de frente por lo menos en 25 ocasiones, según los impactos que quedaron marcados en el parabrisas y la carrocería de su camioneta.

Él quedó tirado en la esquina y su camioneta a unos 20 metros de distancia, donde se impactó con un portón. Cuando llegaron los paramédicos de la Cruz Roja, García Hernández había muerto.

Los vecinos dijeron que no vieron nada —o prefirieron no decir—, lo único que contaron es que escucharon muchos balazos. 

“Escuchamos los balazos y corrimos a protegernos. Ni modo que saliéramos a ver para que nos dieran un balazo”, dijo un vecino.

Los que estaban ahí cerca eran unos albañiles que trabajaban en una obra, tampoco vieron algo, igual: escucharon y corrieron a protegerse de las detonaciones.

Los antecedentes

A Fernando García Hernández lo nombraron delegado de la Fiscalía General de la República (FGR) en marzo del año 2018, aún en el gobierno del priista Héctor Astudillo Flores. 

Su asesinato puede tener como antecedente la detención del presunto dirigente transportista, Jesús Echeverría, ocurrida en junio pasado, y que de acuerdo con el gobierno federal forma parte de la estructura de la organización criminal de Los Ardillos.

El líder Echeverría fue detenido y trasladado a la delegación de la FGR; ahí protestaron transportistas y después vino una cacería contra choferes del transporte público, 20 asesinados en menos de dos meses.

El 11 de julio, pobladores de comunidades que forman parte del bastión de Los Ardillos tomaron Chilpancingo por unas horas.

El gobierno federal dijo que la toma fue organizada por Los Ardillos para presionar y que se liberara a Echeverría, quien continúa preso y ya fue vinculado a proceso.

El asesinato de Fernando García Hernández ocurrió apenas tres días después del homicidio del fiscal regional en la Tierra Caliente, Víctor Manuel Salas Cuadras.