Matan a tiros a un magistrado

El asesinato se registró en Acapulco, cuando el administrador de la justicia salía de los juzgados

Chilpancingo, Gro.- El magistrado del Tribunal Superior de Justicia de Guerrero (TSJ) Edmundo Román Pinzón fue asesinado a balazos en Acapulco, un día después de que se realizó en este puerto el Consejo Nacional de Seguridad Pública, con la presencia de la presidenta Claudia Sheinbaum y 30 gobernadores.

El ataque ocurrió cuando el magistrado salía de los juzgados, ubicados en el fraccionamiento Las Playas, en la zona tradicional de Acapulco.

Román Pinzón fue presidente del TSJ de Guerrero en el año 2006. Actualmente era el presidente de la Segunda Sala Penal, en  el puerto de Acapulco.

Asimismo, en el ataque resultó herido un trabajador del juzgado, que las autoridades identificaron como familiar de la exalcaldesa de Acapulco, la magistrada Adela Román Ocampo.

De acuerdo con el reporte policiaco, alrededor de las 4 de la tarde, Román Pinzón salía del estacionamiento del juzgado a bordo de su vehículo, cuando hombres armados le dispararon a quemarropa.

En imágenes difundidas a través de redes sociales se observa que el magistrado quedó sin vida en el asiento del piloto, con los cristales del vehículo destrozados por los impactos de bala.

Minutos después, la Fiscalía General del Estado, mediante un comunicado, confirmó el asesinato del magistrado y, como hace en estos casos, afirmó que abrió una carpeta de investigación.

La Secretaría de Seguridad Pública estatal difundió un comunicado en el que informó que activó el Código Rojo en la zona de Caleta, sin hacer referencia al crimen del magistrado.

La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) federal informó que mantiene comunicación con las autoridades de Acapulco para coadyuvar en el esclarecimiento del asesinato. Hasta anoche no había detenidos.

Hasta el cierre de esta edición, ninguna autoridad había informado si el magistrado contaba con protección al haber sido el presidente del TSJ; tampoco se informó si había sufrido amenazas, ya que su labor era confirmar las sentencias en casos relacionados con violencia. 

La gobernadora Evelyn Salgado Pineda condenó el crimen y pidió a la FGE que no quede en la impunidad este asesinato.