Megafarmacia, “elefante blanco”

Nula actividad registra la obra del sexenio pasado

Huehuetoca, Méx.- Es lunes al mediodía, el sol cae a plomo y la Megafarmacia está desolada, con una de sus dos entradas semibloqueada por cascajo de un socavón que se formó desde enero de 2026 y no ha sido reparado.

Por ahí pasan con dificultad autos compactos y motos de los pobladores aledaños que tienen que utilizar el retorno que está en el bajopuente, enfrente del acceso principal, pero no caben los tráileres que llevan los medicamentos a la bodega, por lo que deben acceder por la entrada norte, que exige una vuelta mayor.

El silencio que reina dentro de la bodega de 425 mil metros cuadrados, con dos naves industriales en una superficie de 94 mil 127 metros cuadrados, contrasta con el ruido de los motores de tráileres, camiones, autos y motos que pasan constantemente sobre la carretera Jorobas-Tula, que está a un lado.

Al percatarse de la presencia de El Universal documentando el estado actual del proyecto que sería la solución al desabasto de medicamentos, según el expresidente Andrés Manuel López Obrador, tres elementos de Vigilancia Auxiliar del Estado de México, que custodian permanentemente el acceso, y dos empleados de Birmex acudieron a mover piedras y blocks para cancelar totalmente el paso por representar un peligro, dijeron a este diario.

Los 50 andenes de carga y descarga del ala oeste, que estaba llena cuando fue bodega de la tienda departamental, ahora están vacíos, sin camiones o trabajadores, al igual que en visitas anteriores que ha realizado este diario.

En el estacionamiento del ala este se encontraban 12 camiones de carga, pero ninguno descargando medicamentos, y algunos automóviles de los empleados.

Trabajadores de la Megafarmacia confirmaron que los medicamentos ya no se embodegan ahí para entregar los fármacos no surtidos en todo el país, como prometió López Obrador, sino que llegan los medicamentos, se preparan y se mandan los pedidos del IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar.

Los cientos de conductores que pasan por el costado oeste de la Megafarmacia, sobre la carretera Jorobas-Tula, apreciaron una entrada bloqueada con cascajo, 50 andenes vacíos y nula actividad.

Desde la ventana de la casa de Ángel Samuel, vecino de la colonia Santa Teresa, aledaña al recinto federal, se puede ver el Centro Federal de Almacenamiento y Distribución de Insumos para la Salud (Cefedis) —coloquialmente llamado Megafarmacia—, que tenía más “vida” cuando fue bodega de Liverpool, recordó.