Ciudad de México.- Las ocho obras más importantes del sexenio de Andrés Manuel López Obrador acumulan una inversión total de un billón 53 mil 911 millones de pesos, representando la infraestructura pública más costosa en la historia reciente de México.
Se trata de la refinería de Dos Bocas, el Tren Maya, el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), el Corredor Interoceánico, Mexicana de Aviación, la Megafarmacia de Huehuetoca, Gas Bienestar y Litio para México.
Todos, proyectos iniciados desde 2018, durante la administración de López Obrador, y que continuaron con Claudia Sheinbaum, los cuales fueron edificados con sobrecostos. En su mayoría, operan con subsidios federales y no han alcanzado las metas planteadas, a pesar de las promesas de autosuficiencia.
Para dimensionar la magnitud de esa cantidad de recursos que han sido tomados de las arcas públicas, resulta útil compararlo con el costo real de los programas sociales y obras públicas en México para el año en curso (2026).
Ese presupuesto alcanzaría para mantener a 27.4 millones de adultos mayores recibiendo su pensión de 6 mil 400 pesos bimestrales durante todo un año.
También permitiría otorgar la Beca Universal Benito Juárez para estudiantes de bachillerato, que ofrece un apoyo de mil 900 pesos bimestrales, a 110.9 millones de estudiantes de preparatoria durante un ciclo escolar completo.
O bien, construir un total de 526 hospitales generales nuevos y equipados en todo el país, cuyo costo promedio ronda los 2 mil millones de pesos.
UN FIASCO
Entre los proyectos destaca el Tren Maya, que ha costado 500 mil millones de pesos, seguido por la refinería Dos Bocas, con un costo de 21 mil millones de dólares, equivalentes a 356 mil 422 millones 500 mil pesos. Asimismo, el AIFA representó 120 mil millones de pesos, el Corredor Interoceánico absorbió 62 mil millones, Mexicana de Aviación sumó 37 mil 800 millones, la Megafarmacia de Huehuetoca requirió 17 mil 643 millones de pesos, Gas Bienestar costó 10 mil millones de pesos y Litio para México acumuló 45 millones de pesos asignados por la Federación.
El Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, edificado en Santa Lucía para solucionar la saturación del espacio aéreo capitalino, no cumplió su cometido original. Tras cuatro años desde su inauguración, los reportes financieros demuestran que el complejo costó 53% más de lo presupuestado.