Monterrey, NL.- Hace cinco años, la pequeña Grace Elizalde Benavides fue la primera persona que utilizó legalmente en México el aceite de cannabidiol (CBD) con fines médicos, un tratamiento que redujo de 400 a 20 las crisis epilépticas diarias que la niña sufre por el síndrome de Lennox-Gastaut.
Sin embargo, no es sencillo el acceso al producto derivado de la marihuana —sin elementos sicoactivos de la planta— ya que tiene que importarse desde un laboratorio en Estados Unidos y el costo de un frasco para dos meses y medio representa un gasto de 9 mil 200 pesos, asegura Mayela Benavides Arriola, madre de Grace.
La mujer es presidenta de Fundación por Grace, A.C., la cual brinda asesoría y apoyo a familias y personas que requieren el CBD para aliviar padecimientos como epilepsia, cáncer, Alzheimer, trastorno del espectro autista, mal de Parkinson, esclerosis múltiple, esclerosis tuberosa, dolor neuropático y todo tipo de enfermedades que causan dolor.
Incluso, el aceite de cannabidiol se está utilizando en protocolos de investigación por médicos del sistema Tec Salud para tratar el Covid-19 y, presuntamente, se ha observado mejoría en los pacientes.
Grace sufría hasta 400 episodios de ataques por día, terminaba completamente agotada, por lo que acudieron a varios médicos especialistas en neurología y emplearon una infinidad de tratamientos.
“Grace empezó a usar aceite de cannabidiol el 20 de octubre de 2015; hemos visto una reducción de 400 a 20 crisis epilépticas por día; es una reducción bastante considerable y de igual manera su salud mejoró en otros sentidos”, relata Mayela.
Ayuda para todos
Mayela afirma que debido al alto costo del medicamento, la fundación ayuda a conseguir descuentos de hasta 50% a 300 personas y hay 10 pacientes que reciben el aceite gratuitamente de por vida.