Ciudad de México.- Con su pico largo, sus alas, calcetas en sus patas, su jersey de la Selección Mexicana, una bufanda del Mundial y haciendo “¡cuack, cuack!”, el famoso pato “Merlín” entró al Salón Tesorería de Palacio Nacional, seguido de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Invitado especial a la mañanera por su popularidad como embajador oficial de la Ciudad de México en el Mundial, el ave emprendedor ocupó la primera fila de funcionarios junto al titular de Profeco, Iván Escalante; el asesor político de la Coordinación de Comunicación Social de la Presidencia, José Alfonso Suárez del Real; y el coordinador nacional de Becas para el Bienestar, Julio César León Trujillo.
El pato más famoso y querido de México no pudo contestar las preguntas de los asistentes a la mañanera, pero su dueña Karla Gómez, de 48 años, fue quien compartió que es “el patrón” de un negocio de agua embotellada en la capital del país.
Inquieto a ratos y con flashes de las cámaras sobre su emplumado cuerpecito que todos cuidan no pisar, Merlín permaneció en su silla junto a sus “hermanos”: Cristian, de 14 años, y Carlos, de 22.
“¡Cuack, cuack, cuack!”, se escuchaba de repente en el recinto del Centro Histórico.
Mientras Merlín figuraba en el espacio más importante del gobierno federal, las redes sociales explotaban: “¡Qué bello!”, ¡Qué hermoso!” y “¿por qué no recibió a las madres buscadoras?”.
En la mañanera, también se supo que el animal de compañía fue víctima de la delincuencia en la Ciudad de México, porque en algún momento le robaron sus zapatos. En el Salón Tesorería, la Presidenta anunció que ayudará a la familia dueña del ave “en todo lo que necesite”, para que tenga “una mejor calidad de vida”.