CIUDAD DE MÉXICO.- El regreso a clases como lo ha decretado el presidente Andrés Manuel López Obrador debe estar acompañado de políticas de Estado que garanticen que sea gradual, voluntario, con condiciones de bioseguridad y sin discriminación, pues el país será el último en reabrir escuelas en Latinoamérica, donde ya se cuenta con modelos híbridos, aseveró Juan Martín Pérez, coordinador de Tejiendo Redes Infancia en América Latina y el Caribe.
Expuso que el anuncio de retorno a aulas responde a una petición global de la ONU, en específico del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), que considera que las actividades presenciales o híbridas son muy importantes para que los menores recuperen la comunidad educativa.
“En el contexto del confinamiento, la violencia sexual y malos tratos contra los menores se incrementaron y, lamentablemente, no se tuvieron los soportes de apoyo tradicionales, como son la maestra, el maestro o la comunidad escolar”, dijo en entrevista.
Sin embargo, expuso que el llamado que hace el Ejecutivo debe estar acompañado con respuestas de políticas de Estado que garanticen que este retorno sea gradual y que tenga condiciones de seguridad.
“Lo que se pide a nivel global es que sea voluntario, porque hay familias que por su propio perfil, donde hay adultos mayores o con algún padecimiento, pueden enfrentar mayores riesgos de contagio y pueden decidir no enviar a los niños a la escuela por esta condición”, indicó.
Dijo además que es necesario aprender a convivir con la pandemia del Covid-19, avanzando con las vacunas y manteniendo las medidas que han demostrado que son eficaces, como el uso del cubrebocas.