Ciudad de México.- Los ojos del mundo están puestos en la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), por lo que la decisión que se tome debe considerar los efectos en las inversiones y en el atractivo del país, dijo el secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), José Ángel Gurría Treviño.
En su visita por el país, dijo que la decisión sobre este proyecto pone “en juego la capacidad futura y el apetito por el financiamiento de nuevas obras de infraestructura”.
Aunque no quiso pronunciarse contra el proyecto de Santa Lucía, afirmó que “México no puede fallar [en la decisión de esta obra] pondría en riesgo el atractivo y ejemplo como plataforma de inversiones”, y añadió que será decisión del próximo gobierno federal determinar qué se hará con el nuevo aeropuerto.
En conferencia durante la presentación del tercer informe de avances sobre el desarrollo del NAIM, dijo que no es una facultad de la OCDE determinar qué será lo mejor, pero cualquiera que sea “la decisión, tendrá un impacto en los mercados crediticios. Ojalá que las cosas vayan con los menores sobresaltos posibles y se tengan buenas noticias”.
Por ejemplo, hay dueños de bonos que esperan una decisión sobre el aeropuerto porque se otorgaron tres bonos por un total 7 mil 600 millones de pesos y quieren saber qué pasará, y seguramente estarán tranquilos si se les paga con los intereses que se pactaron en caso de no continuar el proyecto en Texcoco, pero pensarán a futuro si les conviene o no otorgar nuevos bonos.
“Entonces ¿qué va a suceder? por supuesto que esto les preocupa a los inversionistas. Pero si no se hace el aeropuerto tendrán que haber unas explicaciones interesantes de qué es lo que va a pasar, porque no es un bono para un aeropuerto, sino es un bono para ese aeropuerto en construcción”, expuso Gurría Treviño.
El ex funcionario mexicano consideró que si se continúa con Texcoco, en cualquier momento el próximo gobierno podría definir concesionarlo, es decir, antes de acabarlo, después de que se termine la obra o incluso cuando esté operando.