México estima inversión de hasta 40 mil mdd para producción de gas

Pemex incrementó producción de gas en 5.3% respecto al año anterior, pero enfrenta retos de procesamiento.

CIUDAD DE MÉXICO, noviembre 5 (EL UNIVERSAL).- México necesitaría invertir entre 20 mil y 40 mil millones de dólares para desarrollar el potencial gasífero identificado por el gobierno federal, de acuerdo con una estimación preliminar del especialista energético Ramsés Pech.

México requiere inversión millonaria para aumentar producción de gas natural

La estimación se presenta en un contexto en el que 58% del gas consumido en México se destina a la generación eléctrica, de acuerdo con la Secretaría de Energía. Además, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) prevé aumentar 72% la generación de sus centrales de ciclo combinado respecto de 2025 y, según Pech, el consumo total de gas podría crecer cerca de 20% hacia 2030.

El gobierno federal busca que la producción nacional pase de cubrir una cuarta parte del consumo a casi la mitad en 2030. Sin embargo, los recursos que respaldarían esa meta aún se encuentran en distintas etapas de evaluación y desarrollo.

La presidenta Claudia Sheinbaum anunció en abril que México evaluará la fractura hidráulica, conocida como fracking, mediante una propuesta orientada a reducir sus impactos ambientales.

El comité científico convocado por la mandataria identificó en tres cuencas recursos de gas no convencional equivalentes a más de 40 años del consumo actual. Sin embargo, esos volúmenes corresponden a recursos potenciales y no a reservas comprobadas.

"El potencial es relevante, pero aún debe comprobarse su viabilidad comercial", señala Pech.

Evaluación ambiental y científica sobre fracking en México

El comité descartó el fracking en Tampico-Misantla y recomendó mantener la evaluación de Burgos y Sabinas-Burro-Picachos. De acuerdo con la presidenta Claudia Sheinbaum, el gobierno aún realiza estudios para determinar la viabilidad de estos recursos.

Luca Ferrari, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) e integrante del comité científico, dijo a Proceso que el presupuesto propuesto para Petróleos Mexicanos (Pemex) en 2027 no contempla recursos para desarrollar nuevos yacimientos no convencionales.

Además de la exploración, Pech señala que un incremento en la producción no necesariamente se traduce en una mayor disponibilidad de combustible para el mercado.

Pemex produjo en julio 5.3% más gas que un año antes. "Sí existe potencial, pero el problema es disponer de gas seco listo para consumo", afirma el especialista.

El gas que se extrae junto con el petróleo debe procesarse para retirar líquidos e impurezas antes de poder utilizarse en centrales eléctricas o instalaciones industriales.

Por ello, el volumen de gas extraído no equivale necesariamente a la cantidad de combustible que puede suministrarse directamente a los consumidores.

México tiene acceso al mercado estadounidense de gas natural, cuyos precios representan una referencia para evaluar los costos de desarrollar nuevos proyectos de producción nacional.

Para Miriam Grunstein, especialista en regulación energética, el precio del gas proveniente de Texas "sigue siendo un precio muy bajo".

De acuerdo con su análisis, esta condición es uno de los factores que deben considerarse al evaluar la rentabilidad de los proyectos de producción de gas en territorio mexicano.

El desarrollo de nuevos yacimientos deberá considerar tanto las inversiones necesarias para su explotación como las condiciones del mercado en el que se comercializaría el combustible.

Mientras se proyecta un incremento en el consumo de gas natural, el desarrollo de nueva producción nacional dependerá de los tiempos necesarios para explorar, evaluar y explotar los yacimientos identificados.

Según Ferrari, aunque el fracking comenzara de inmediato, pasarían al menos cuatro o cinco años antes de alcanzar una producción importante.

Como referencia, el investigador señaló que en Estados Unidos la técnica se liberó en 2005 y la producción significativa llegó hasta 2008 y 2009.

El gobierno mexicano estableció la meta de aumentar la participación del gas nacional en el consumo del país, de aproximadamente 25% a casi 50% hacia 2030.

Para alcanzar ese objetivo, los recursos identificados deberán demostrar su viabilidad comercial y contar con las inversiones necesarias para desarrollar nueva producción dentro de los plazos establecidos.