Oaxaca, Oax.- “Él es el pilar de nuestra familia”, dice Socorro sobre su hijo Pablo Osorio Sánchez, ingeniero civil de 26 años, quien desapareció el 23 de enero pasado en la Concordia, Sinaloa con otros nueve compañeros de trabajo; la familia y organizaciones de derechos humanos piden apoyo solidario para realizar labores de búsqueda.
Este próximo 14 de febrero terminaría el contrato laboral de Pablo Osorio en CICAR, S.A. de C.V., con sede en el estado de Puebla, empresa con la que realizó su residencia y en junio de 2025 lo envío a Sinaloa para trabajar como supervisor de túneles en un proyecto minero vinculado a la empresa canadiense Vizsla Silver Corp.
“Le dije que se viniera para que no estuviera solo, me dijo que pronto vendría porque ya se iba a acabar su contrato. Yo soy madre soltera y mi hijo nos ayuda a sostener a la familia. Pablo siempre ha apoyado a sus hermanos porque de lo que gano trabajando no nos alcanza”, platica a El Universal Socorro Osorio, madre de Pablo.
En medio de la desigualdad estructural del estado, trabajando y estudiando al mismo tiempo, Pablo pudo terminar sus estudios en Ingeniería Civil. Desde la mañana del viernes 23 de enero de 2026 no se sabe nada sobre su paradero.
“[Pedimos] que las autoridades de Sinaloa y de Oaxaca me ayuden a encontrar a mi hijo. Mi Pablo es muy trabajador y buen muchacho. Él quería trabajar bastante para poder construir nuestra casa. También pedimos que nos apoyen con recursos para poder trasladarnos a donde nos digan y encontrar a mi hijo”, pidió Socorro.
Este viernes se cumplen dos semanas de la desaparición de Pablo Osorio, quien fue visto por última vez en la carretera a Villa Unión, Durango, cuando se dirigía a su trabajo en el municipio de Concordia, Sinaloa.
Hasta este miércoles ninguna autoridad de justicia de Oaxaca o de Sinaloa, y menos el gobierno federal, se ha acercado a la familia de Pablo, señala Maurilio Santiago, representante del Centro de Derechos Humanos y Asesoría a Pueblos Indígenas, A.C. (Cedhapi).