Ciudad Juárez, Chih.- Migrantes que acampan en el río Bravo o Grande realizaron un viacrucis este Viernes Santo en la frontera de México con Estados Unidos para pedir a los gobiernos de ambos países que terminen con las políticas que les han causado sufrimiento.
El viacrucis recorrió cerca de 300 metros por la rivera del lado estadounidense del Bravo, donde algunos de ellos tienen más de tres días acampando frente a la barricada de alambre de navajas y bajo la vigilancia de la Guardia Nacional de Texas.
Al final, encajaron una cruz en la cerca de púas que ha colocado el gobernador de Texas, Greg Abbott, con la leyenda ‘Al migrante bendice, escucha’.
“Le pedimos, señor gobernador, sea sensible, este no es un número migratorio, estas son familias que provienen de países sumergidos en la miseria, en la violencia, este viacrucis representa la indiferencia social”, expresó en el acto Carlos Mayorga, coordinador del colectivo Ángeles Mensajeros.
El activista agregó que es lamentable que los gobiernos ignoren la necesidad de estos migrantes de abandonar todo lo que tienen en sus países para buscar un futuro mejor en EU.
“A cada uno de los migrantes que cargan su cruz los crucificamos con nuestra indiferencia, con la pasividad del presidente de los Estados Unidos (Joe Biden), con la indiferencia de la gobernadora del estado de Chihuahua (donde está Ciudad Juárez), Maru Campos”, señaló.
“Es triste que cada uno de ellos, cada minuto, cada hora, cada día, represente un viacrucis porque nadie los quiere escuchar”, añadió.
Una mujer, un hombre y un niño migrantes cargaron la cruz de manera simbólica para recordar el camino de sufrimiento de Jesucristo y representar que a diario viven su propio viacrucis migratorio.
En 2023, México reportó una subida de cerca del 77 % en la migración irregular con más de 782.000 extranjeros indocumentados detectados.