Ciudad Juárez, Chih.- Aunque la crisis migratoria que se vivió en los meses de marzo y abril en Ciudad Juárez comenzó a disminuir desde que dio inicio el Título 8 el pasado 11 de mayo, a esta frontera a diario siguen llegando migrantes que buscan la forma de cruzar a Estados Unidos.
Debido a eso, la ocupación en algunos albergues se ha incrementado, pues muchos migrantes deciden trasladarse hasta ahí para recibir comida y tener un lugar dónde dormir, en tanto esperan la cita con las autoridades del CBP y así solicitar el asilo político.
De momento, en Juárez, autoridades desconocen el número de personas en movilidad que continúan viviendo en esta ciudad.
Sentado sobre unas pequeñas escaleras que se encuentran en el albergue para migrantes El Buen Samaritano, Juan Carlos Franco analiza cómo su vida cambió de un mes a otro.
El hombre de 32 años es originario de Colombia y dejó su país de origen debido a que fue amenazado por los cárteles que operan en aquella zona, que también intentaron matarlo.
“Yo salí desplazado de la violencia en Colombia. Tenía un negocio de productos automotrices, yo vendía productos para carros, era una zona buena y primero comenzaron a pedirme plata, después no accedí y llegaron amenazándome, dándome 24 horas para pagar. Hice caso omiso a eso y después me hicieron un atentado. Al ver eso dejé todas mis cosas botadas y me fui de ahí junto con mi familia”, explica el colombiano.
Fue así como el 9 de mayo llegó junto con su esposa y su hijo a la frontera sur de México,.
“Me cambió la vida de un día para otro totalmente, porque ni por la mente pensé que pasaría por todo eso. El viaje de Guatemala fue por tierra, fue horrible, pero lo logramos y llegamos a México”, añade.