Ciudad de México.- En cuatro meses y medio de funciones, los nueve ministros de la nueva Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) no han destacado por sus resoluciones; sin embargo, sí lo han hecho por el dispendio de más de 23.1 millones de pesos en la compra de camionetas blindadas, togas fifís y la ceremonia indígena con la que tomaron protesta.
Mientras el pleno de la Corte se dividió en criterios por la discusión de un proyecto sobre si debían abordar de nuevo sentencias dictadas por las extintas Primera Sala y Segunda Sala, a través de recursos de revisión, los escándalos de compras han escalado.
De acuerdo con especialistas consultados por El Universal, una mayor y mejor transparencia en el Poder Judicial procuraría que estos escándalos no existieran, pero la manera en la que se han dado a conocer –en medio de un discurso de mucha mayor austeridad y de críticas a sus predecesores— genera más dudas que certezas.
En la última semana se dio a conocer que los ministros del Máximo Tribunal del país recibieron nueve camionetas blindadas que tuvieron un costo cada una de 2.4 millones de pesos y sumadas dan un total de 21.6 millones de pesos.
Tras las críticas, este lunes, el ministro presidente de la Corte, Hugo Aguilar Ortiz, dijo que los ministros no van a usar las nueve camionetas Grand Cherokee blindadas que se adquirieron y aseguró que la seguridad no implica lujo.
“En lo personal puedo andar hasta en Metro, no tengo problema, nos apura llegar a tiempo a las sesiones, estamos dispuestos a andar como cualquiera de ustedes a pie si es necesario”, argumentó.
No solo eso, hace unos días, El Universal dio a conocer el costo que tuvo la ceremonia tradicional prehispánica con la que tomaron protesta frente “a los pueblos originarios”.
La ceremonia de “purificación” y entrega de bastón de mando, realizada en el Zócalo de la Ciudad de México el 1 de septiembre de 2025, costó un millón 254 mil pesos, de acuerdo con información obtenida vía transparencia.
Este lunes también se difundieron las compras de 12 togas para los seis nuevos ministros de la Corte, una adjudicación directa hecha en julio, antes de que tomaran protesta en septiembre, con un costo de 300 mil pesos.