Muestran su dolor tras las desapariciones

Familiares de desaparecidos realizaron la marcha del silencio en Guadalajara, Jalisco

Guadalajara, Jal.- Cientos de madres y familiares de desaparecidos en Jalisco se manifestaron en una marcha silenciosa para expresar su “dolor tan grande” y el calvario de no tener cerca a sus hijos.

Los rostros de los miles de desaparecidos eran mostrados en mantas, pancartas, camisetas y fotografías que los familiares portaban con una expresión de angustia en el rostro en la marcha celebrada en Guadalajara, Jalisco.

Las madres y las familias de desaparecidos estuvieron acompañadas en esta marcha del silencio por miembros de la sociedad civil que en las últimas semanas se han sensibilizado con su lucha.

Esta vez no hubo gritos ni consignas. Vestidas de blanco y algunas tomadas de los brazos, las madres guardaron silencio por el dolor, el miedo y la rabia la llevan dentro.

“Yo estoy muerta en vida. No como, no duermo por estar pensando. Mi otro hijo está también deshecho porque no tenemos noticias de él, no sabemos dónde está, quién lo tendrá.

Es un dolor tan grande”, dijo a Efe María de los Ángeles Miramontes, mamá de César Miramontes de quien perdió su rastro hace casi un mes.

Su hijo cumpliría hoy 34 años y María de los Ángeles llora cuando lo recuerda. El menor de sus vástagos salió de trabajar la tarde del 9 de abril pasado y no volvió a casa.

La mujer con su salud deteriorada en las últimas semanas afirma que lo que más duele es la incertidumbre y sólo pide saber si su hijo aún vive o “si está muerto, darle santa sepultura”, apuntó.

Las madres están agrupadas en la organización Familias unidas por nuestros desaparecidos en Jalisco.

Rubén Albarrán, vocalista de la banda musical mexicana Café Tacvba, caminó junto a las madres durante la marcha y les dedicó un pequeño ritual con humo de salvia y una sonaja prehispánica.

Cientos de estudiantes recibieron a las madres en la recién llamada simbólicamente Glorieta de las y los desaparecidos con pancartas y gritos de “¡No están solas, no están solas!”, una muestra de solidaridad que provocó el llanto en ellas.

Los jóvenes se sumaron a este movimiento tras el caso de los tres estudiantes de cine presuntamente asesinados y disueltos en ácido por miembros del crimen organizado.