A 127 días del Mundial 2026, que tendrá a la Ciudad de México como una de sus sedes, persisten dudas entre la ciudadanía sobre la oferta cultural que se desplegará y el impacto que tendrá la llegada de miles de visitantes. Para abordar estos temas, Alejandra Frausto, secretaria de Turismo capitalina, participó en Con los de Casa, acompañada por el Director Editorial General de EL UNIVERSAL, David Aponte, y la columnista Maite Azuela.
La justa deportiva ha despertado expectativa por el ambiente futbolero que se anticipa en las calles, pero también por los efectos que podría generar en la infraestructura, el comercio y, sobre todo, en la movilidad de la ciudad.
Ante la magnitud de un evento histórico que atraerá a buena parte de los 5 millones de turistas estimados entre las tres sedes mundialistas, Frausto explicó que se diseñó un programa integral de movilidad enfocado en reducir el uso del automóvil particular. En ese sentido, señaló que ya se trabaja con el sector empresarial para que, en los días de partido, se facilite el esquema de "home office", con el objetivo de disminuir aglomeraciones y evitar el colapso vial en puntos estratégicos de la ciudad.
"Estamos trabajando con el empresariado para que, en los días de partido, por ejemplo, la gente pueda hacer oficina en casa", señaló la funcionaria.
Indicó que esta medida forma parte de una estrategia más amplia que busca mantener operativa la vida cotidiana en la capital, optimizando el uso de transporte público, así como inhibir el uso de automóviles.
Además, destacó que la CDMX no limitará la experiencia mundialista únicamente a los estadios, ya que se instalarán sedes alternas en todas las alcaldías para que la ciudadanía pueda disfrutar del futbol.
"Mucha gente no va a poder ir al estadio, pero importa cómo lo vivimos en la Ciudad de México", expresó, al señalar que el Mundial también debe sentirse en las calles, plazas y espacios públicos.
Frausto adelantó que estos festivales futboleros incluirán la transmisión de todos los partidos del torneo, además de actividades deportivas, culturales y recreativas, así como zonas destinadas para la participación de comerciantes locales y productores originarios del país.
Finalmente, sostuvo que el objetivo es que el Mundial 2026 se convierta en una experiencia colectiva y accesible para todos los habitantes de la capital, sin importar si cuentan o no con boletos para los partidos.
En el ámbito comercial, destacó que se espera una derrama económica importante, principalmente en hoteles, restaurantes, transporte y servicios turísticos, por lo que se busca que el beneficio se distribuya también en mercados, negocios locales y zonas tradicionalmente visitadas por turistas.
La secretaria de turismo también hizo énfasis en todos los eventos culturales que tendrán sede en la ciudad, de los cuales se tienen contemplados museos, exposiciones históricas y diversas actividades para que toda la capital sea visitada.
Finalmente, Frausto subrayó que la CDMX se prepara para proyectar una imagen de orden y hospitalidad ante el mundo, por lo que todas las acciones que se planean se mantendrán en constante revisión conforme se acerque la fecha del evento, con el objetivo de que desde turistas hasta residentes, puedan vivir el Mundial y convivir en la que nombró la sede del turismo.