Ciudad de México.- Una gran muralla de acero de dos metros de altura fue instalada para proteger todo el Zócalo capitalino y evitar que los integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación instalaran su plantón en el primer cuadro de la capital y boicotearan el FIFA Fan Fest en la inauguración del Mundial que inicia el 11 de junio.
En cada uno de los accesos al Zócalo capitalino, además de las vallas, hay policías que resguardan todos los accesos, es decir, por las calles de Tacuba, 5 de Mayo, Venustiano Carranza, Madero, Maestro Erasmo Castellano de Quinto, Corregidora, Correo Mayor, Soledad, República de Guatemala y Moneda.
“¡Díaz Ordaz está presente!”, gritaba una maestra de la CNTE cuando fueron recibidos por policías con gases y artefactos explosivos en su intento por llegar al Zócalo capitalino.
Con mazos de hierro e incluso algunos a patadas, “los hombres fuertes” de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG) intentaban derribar los muros de acero.
Bajo los intensos rayos del sol, la coordinadora reportaba dos maestros lesionados: uno por un varillazo en la mejilla y otro con riesgo de perder el ojo, tras recibir el impacto de los fragmentos de un artefacto.
“¡Claudia, si no hay solución, no rueda su balón!”, advertían los docentes a 10 días del Mundial de Futbol, al que calificaron como “la fiesta de la burguesía”. El boicot a la Copa FIFA fue reiterado.
“A 10 días del partido inicial, hoy damos el silbatazo inicial. Nosotros somos la piedra en el zapato y aquí vamos a estar”, sentenciaba Pedro Hernández, dirigente de la Sección 9 de la CNTE.