Ciudad de México.- Mientras que las calles del Centro Histórico este miércoles estaban llenas de gente —vendedores y compradores, paseantes de la Alameda y hasta jugadores de ajedrez—, los museos que reabrieron lucían vacíos. Sin turistas nacionales o extranjeros ni grupos de escuelas ni de adultos mayores —que en días de semana son los más constantes usuarios de los museos— fue evidente el vacío en las salas.
Pero este miércoles apenas fue el primer día de regreso para cuatro de los museos que forman parte de la red del Instituto Nacional de Bellas Artes, de los que están en inmediaciones del Centro. Cada uno, con estrictas medidas sanitarias, reabrió en la mañana y ofreció a los visitantes el protocolo de gel, desinfección de calzado y con alcohol, sana distancia, y exigencia de toma de temperatura y uso de cubrebocas. No fue necesario aplicar la medida de que solo debía haber un 20% del aforo habitual y tampoco la de limitar el tiempo de estancia en las salas de exposición porque aún no llegan muchos visitantes.
En un recorrido por el Museo Nacional de Arte, en la primera hora tras la apertura, había dos visitantes en sus salas; una hora más tarde, al interior del Palacio Nacional de Bellas Artes también había dos personas en la exposición del Museo Nacional de Arquitectura; más tarde, la misma situación se advirtió en el Museo Mural Diego Rivera.
Hubo más público en las horas de la tarde en los museos reabiertos. La institución reportó la asistencia de 242 personas a los cuatro museos: 153 al Palacio de Bellas Artes; 53 visitantes al Museo Nacional de Arte en la calle de Tacuba y 22 al Museo Mural Diego Rivera.