Oaxaca, Oax.- Si de algo está convencida María Elena Ríos Ortiz, joven saxofonista sobreviviente de un intento de feminicidio que le ha coartado la libertad, es que en México la justicia para las mujeres se maneja como si fuera algo que puede esperar, que a diario se desplaza y archiva.
Una inercia contra la que hay que mantenerse en pie, resistiendo. Así como lo ha hecho ella. “Yo lucho todos los días para que no me archiven”, confiesa entre lágrimas, mientras agrega una pregunta que no puede contestar:
“¿Qué cosa es más importante que atender la violencia? No se puede alardear sobre avances y construcción de paz y justicia para las mujeres sin hechos concretos. ¡Nos están matando!”, sentencia.
Han pasado 18 meses desde el 9 de septiembre de 2019, el día en que fue agredida por dos hombres que le rociaron ácido sulfúrico en el rostro y el cuerpo, químico que también le dejó quemaduras a su madre, quien intentó auxiliarla. A la distancia, la joven percibe su caso legal como oscuro y con muchos obstáculos.
Malena se ha convertido en la activista de su propia causa, que busca incansablemente la justicia.
“Tengo que exigir, levantarme todos los días pensando en qué va a suceder… pienso en cuándo se va a acabar toda esta pesadilla, sabía que podría ser un proceso muy largo, que quizá lleve años, pero no imaginaba que fuera tan agotador”, asegura.
Al ser una sobreviviente de la violencia, reconoce que, a pesar de las leyes, a las mujeres no se les protege. Tras los acercamientos con diversas organizaciones, Malena resalta que ha sumado saberes que le permiten reconocerse como una “aprendiz de feminista”.