“Nada, ni agua tenemos”, dicen damnificados

Pobladores de la Ranchería Trinidad, en Jalpa, se sienten olvidados por el gobierno

Jalpa, Tab.- En la Ranchería Trinidad, colonia ubicada en este municipio, lo primero que se aprende es la alfarería. Ese oficio, junto con el trabajo en el campo, son la base económica de la comunidad.

La alfarería es un conocimiento generacional: los niños y niñas lo empiezan a adquirir desde que van a conseguir el barro y, posteriormente, aprenden a darle forma de cazuelas, comales, platos, jarras y todo tipo de productos.

Hoy, esta tradición jalpaneca está en una crisis porque las inundaciones en Tabasco destruyeron los talleres de los alfareros y casi todo su material está bajo el agua.

La Ranchería Trinidad es una zona rural que surte productos al centro de Jalpa y a otros municipios. Desde octubre, los pobladores se han visto afectados y reclaman que —hasta ahora— sólo han recibido una despensa del gobierno municipal.

El suelo de esta comunidad regularmente es firme, pero actualmente tiene una consistencia lodosa por todo el barro que está en el fondo. La cáscara de coco, que también se utiliza en el oficio, se mantiene flotando por todos lados y ya no es útil.

En la colonia algunos talleres están hechos de madera y lámina, otros están más protegidos con paredes de concreto, pero ninguno detuvo el agua.

comunidad sacrificada

Jalpa fue uno de los municipios sacrificados por los gobiernos federal y estatal para salvar a la ciudad de Villahermosa.

Las condiciones en las que viven los jalpanecos han provocado que ya algunos tengan infecciones en la piel, fiebre o enfermedades estomacales. Hay zonas donde el agua estancada está infestada de estiércol de perros, vacas y otros animales de granja que tienen los pobladores para alimentarse.

Juan Antonio Gómez es un joven alfarero. Cuenta que él aprendió este oficio de su madre, cuando tenía 12 años. Ahora camina entre el agua que inundó su hogar, todo lo que tenía quedó inservible: “Ahorita sólo [vivimos] con lo poco que llega de las iglesias. Los del gobierno sólo nos han dado una despensa. De lo demás, nada, ni agua tenemos”, reclama.

Los pobladores de Jalpa dicen sentirse en el abandono.