TIJUANA, BC.- Julio es uno de los empleados del Hospital General Regional 20 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en esta ciudad que está a la espera de los resultados que confirmen o descarten si tiene Covid-19.
De la semana que trabajó en el área de urgencias recuerda que cada quien se protegía con lo que podía: guantes, batas desechables y gel antibacterial.
El gobernador de Baja California, Jaime Bonilla, dijo este lunes que los empleados de Salud “están cayendo como moscas” ante la falta de insumos para su seguridad.
“Nunca hubo una autoridad que nos preparara, nadie nunca nos dijo lo que se venía”, cuenta desde el otro lado del auricular, en un sitio separado de su familia, con la que no convive por temor a exponerla a un virus que, dice, es como un enemigo invisible.
Julio prefiere que su nombre real no sea publicado, pues tiene miedo de ser despedido.
Cuando empezaron a llegar los pacientes con problemas respiratorios, cuenta, nadie les dijo que se trataba de sospechosos de Covid-19, sólo les indicaron que el hospital habilitaría su ingreso a través de urgencias.
En cuanto les indicaron cómo proceder, el daño estaba hecho.
“Sí nos dieron mascarillas, pero quieren que [una] nos dure 20 días”, dice Julio, molesto.
“Mis compañeros han tenido que comprar su equipo y, no le miento, hay filas y filas para comprar trajes y mascarillas porque no nos están dando suficientes”.