Necesitamos detener el dolor, dice activista

Ciudad de México.- “No quiero recompensas”, afirmó enfática Frida Guerrera, luego de que su trabajo ha contribuido con la detención de agresores sexuales, secuestradores y feminicidas en más de más de 30 investigaciones que, en su mayoría, estaban detenidas en el Edoméx.

El último de ellos fue la captura de Óscar, el presunto multifeminicida de Villas Santin de Toluca, quien ante Frida Guerrera reconoció haber cometido cuatro feminicidios y dos homicidios, entre ellos el de su padre y el del papá de una de sus víctimas. Durante dos semanas intensas la activista interactuó con él en redes sociales, hasta que investigadores de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, lograron su ubicación y detención en las inmediaciones del Metro Normal en la Ciudad de México.

Verónica Villalvazo, premio Nacional Carlos Montemayor, nació el 15 de mayo de 1970, en Guadalajara, Jalisco, y “soy hija adoptiva de la ciudad de Oaxaca”, donde en 2006 se trasformó en Frida Guerrera, por su admiración a la pintora Frida Kahlo y por su papel aguerrido en la cobertura periodística de la lucha magisterial de Oaxaca.

La autora del libro “#NiUnaMás”, charló sobre su trabajo que le ha valido amenazas de muerte e insultos. “Mi vida ha estado y sigue en peligro; sin embargo, sigo haciendo esto porque necesitamos cambiar, antes nos importábamos mucho, ahora ya no. La sociedad no escucha el llanto de las víctimas”.