Culiacán, Sin.- El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, dijo este jueves que no ha pensado solicitar licencia y separarse del cargo, ante la acusación que pesa en su contra en Estados Unidos, que lo señala de narcotráfico y tenencia ilícita de armas.
Durante una gira por el municipio de Navolato, expresó ante medios locales que no tiene ningún temor y que cada quien debe dar la cara por sí mismo.
“No hay, de nuestra parte, absolutamente nada que temer. El que nada teme, la pasa bien. El que nada debe, nada debe de pagar”.
A pregunta sobre si ha pensado separarse del cargo en lo que se realizan las investigaciones dijo: “No, no adelantemos vísperas, todo en su momento”.
Y agregó: “No temo, no hay nada que temer, no le temo a nada, nada, por qué, porque yo siento ser una persona limpia completamente y no tengo temor de nada”, dijo.
Señaló que no teme ser detenido, “sólo temo no tener vida suficiente para darle seguimiento al asunto judicial, sólo si este se establece”. Por lo demás, dijo, no le invade el miedo.
Al ser cuestionado sobre los otros nueve funcionarios y exfuncionarios señalados por el gobierno estadounidense por tener vínculos con el crimen organizado, y si dará la cara por ellos, el mandatario respondió, “no, por nadie. Que cada quien la dé [la cara] por sí mismo”.
Por la mañana, 18 presidentes municipales de Sinaloa, entre ellos el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez, también acusado por Estados Unidos de recibir dinero de “Los Chapitos”, firmaron un desplegado en el que expresan su “respaldo institucional” al gobernador.