“Ciertamente el sistema tiene sus peros y sus aspectos negativos, no es fácil lograr igualdad en él, pero se tiene que trabajar en cómo hacer que haya una sociedad menos desigual y creo que hay maneras de hacerlo. En esto también tenemos que concentrarnos. Sólo se puede reducir pobreza si se crea riqueza y no hay sistema que lo haga más efectivamente en el mundo”, comenta.
Es un mito que a los empresarios les convenga tener pobres, porque la gente sin dinero no compra, “eso no conviene a nadie”.
Sin embargo, menciona que si bien pudieran subirse los salarios con sólo tronar los dedos hay que evitar crear inestabilidad macroeconómica. “Hay que tener cuidado y ser cuidadosos” en subir los salarios. Por ello, está a favor de la opinión del próximo gobierno de que un incremento se discuta entre los empresarios, la Secretaría del Trabajo, los obreros y el Banco de México.
Advierte que la propuesta de subir los salarios al doble en la frontera de México con Estados Unidos “va a impactar”, así que se deben ver los efectos que se produzcan en la economía nacional.
El empresario, quien ha vivido las transiciones políticas del país, afirma que los expertos dicen que en las pasadas elecciones se reflejó “enfado y hartazgo” y la gente votó con esos sentimientos.
Prefiere no profundizar en torno a por qué perdió el PRI en las elecciones pasadas y considera que la llegada del PAN al poder, en 2000, generó ciertas dudas de si realmente habría cambios y aunque “al final sí los hubo, no fueron tantos como debieron ser, aunque se logró ir para adelante”.