“No soy el dedazo del subcomandante”

Marichuy aboga por visibilizar el dolor de los pueblos indígenas

Ciudad de México.- María de Jesús Patricio Martínez, mejor conocida como “Marichuy”, sonríe de buena gana. Responde así que ella no es el dedazo del subcomandante Marcos como aspirante a candidata presidencial.

Médica de la etnia náhuatl, indígena y madre de tres hijos, es mujer seria y “necia”, por creer que es necesario “visibilizar el dolor de los pueblos indígenas, que han sido olvidados por mucho tiempo”.

En mayo de 2017, el Concejo Indígena de Gobierno (CIG) la eligió como su abanderada a la Presidencia de la República como candidata independiente.

El surgir de una decisión colectiva del CIG la hace distinta a Morena, donde “sólo una persona toma decisiones”, aunque ella jamás menciona el nombre de Andrés Manuel López Obrador.

“Marichuy” manifiesta que su propuesta es pacífica, contrario a lo que el gobierno quiere, “que sean más violentas [las reacciones sociales] de resistencia”.

Jesús Patricio, de 54 años, recibe a El Universal en oficinas de la Ciudad de México, consciente de contar con pocas firmas y tener el tiempo en su contra.

¿Declinaría a favor de algunos de los candidatos o candidatas?

—Pues no, no estaríamos en este caminar, en esta propuesta que ha surgido, que es algo diferente a lo que están planteando los partidos.

¿Por qué después de la lucha armada del EZLN y del proceso de paz se mantiene la demanda de dignificar a los pueblos originarios? ¿No lograron nada?

—Porque han sido olvidados. Los pueblos indígenas fueron los principales que habitaron estas tierras y todo se ha construido a espaldas de los pueblos. No se les ha tomado en cuenta, no se les ha respetado, no han sido visibles.