No suspenderá L. Obrador a los superdelegados

El presidente aseguró que las investigaciones se concretarán sin impunidad para nadie

Ciudad de México.- El presidente Andrés Manuel López Obrador descartó suspender por el momento de su cargo a 10 superdelegados federales por haber sido acusados presuntamente por desvíos de recursos.

Sobre los delegados de Chihuahua, Chiapas, Colima, Guanajuato, Puebla, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Jalisco y Aguascalientes, el mandatario indicó que es una denuncia que está “desahogando” la Secretaría de la Función Pública SFP y ésta es la que debe proceder sobre las separaciones de los cargos a los funcionarios .

Sin embargo, refirió que no son las únicas denuncias por corrupción que está manejando esa dependencia y que hay cientos que la SFP debe de atender.

“Deben de tener ahí cientos de denuncias, sería hasta bueno saber, no son 10, lo que pasa es que estas 10 tienen que ver con los coordinadores del gobierno federal en los estados y hay también controversia sobre estos asuntos”, expresó el presidente.

Aseguró que las investigaciones se concretarán “sin impunidad” para nadie, y que el poder ejecutivo hará caso de lo que dictamine la Función Pública.

Agregó que “si las consideraciones de la dependencia dan como resultado asuntos graves, entonces lo que procederá serán las destituciones.

Caso Culiacán

Sobre el fallido operativo contra Ovidio Guzmán López en Culiacán, Sinaloa, se “sabrá toda la verdad”, aseguró por otra parte el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien anunció que la próxima semana se presentará un informe detallado.

Detalló que se dará a conocer la “relatoría, minuto a minuto”, sobre los hechos registrados que dejaron 13 personas muertas, entre ellas un militar.

“Toda la relatoría del caso Culiacán, minuto a minuto, toda la verdad, y se va presentar aquí, al pueblo de México, la semana que viene en los primeros días”, dijo.

Por la tarde, el Ejecutivo viajó en vuelo comercial a San Bernardino, Sonora, donde pidió a los pueblos indígenas del país no avergonzarse de su grandeza cultural, a pesar de que hay “fifís” que se sienten de sangre azul, que son racistas y que desprecian a las culturas indígenas.