Ciudad de México.- Campesinos de aproximadamente 40 organizaciones de todo el país hicieron ver su suerte a los diputados federales.
“No corran, no van a salir… para que sientan lo que es tener hambre como nosotros”, gritó enfurecido uno de los miles de manifestantes que cercaron la Cámara de Diputados desde las ocho de la mañana de este viernes.
Antes de las ocho de la mañana, decenas de autobuses con campesinos de prácticamente todo el país, se apostaron en diversas entradas de la Cámara de Diputados.
Colocaron lonas y bancos para evitar el acceso de legisladores y trabajadores, para protestar por el recorte de aproximadamente 20 mil millones de pesos al sector campesino del país.
Pese a la presencia de los manifestantes, más de 450 diputados sí pudieron ingresar al recinto. Después de las 11 de la mañana, se cerraron los 10 accesos peatonales y vehiculares de la cámara y los elementos de seguridad, por prevención, impidieron el acceso a cualquier persona.
Los diputados federales sesionaron y aprobaron dos dictámenes, pero cuando intentaron irse, los accesos de la cámara fueron cerrados en su totalidad.
A la hora de la comida, trabajadores del recinto legislativo intentaron salir por varios de los accesos, pero no lo lograron.
Desesperación y enojo
Dentro de la Cámara de Diputados se podía percibir desesperación, enojo y frustración por parte de los que ahí se encontraban encerrados. Los empleados y diputados federales caminaban de un lado a otro, se acostaban en los jardines y revisaban sus celulares.
Por la larga espera, los empleados buscaban comida dentro de la cámara en los tres restaurantes que ahí se encuentran, pero las largas filas desesperaban a muchos. En la cafetería del recinto, alrededor de 20 o 30 personas hacían fila para comprar algún refrigerio y mitigar la espera. Otros más, pedían comida a los establecimientos cercanos y la ingresaban entre las rejas.
Después de las cinco de la tarde, la comida se terminó. Los empleados cada vez se desesperaban más por la incertidumbre de si se quedarían a dormir en San Lázaro o cuánto tiempo permanecerían ahí.
La desesperación le ganó al diputado de Morena, Luis Fernando Salazar, quien se quitó el saco y su mochila, le pidió a un compañero que le ayudara, y se brincó las rejas, sin importar lo que pasara del otro lado.
Mientras, del otro lado de las rejas, los campesinos se mantenían firmes en su protesta.
La vicecoordinadora de Morena, Tatiana Clouthier, intentó salir, pero tampoco lo logró, por lo que posteó en su cuenta de Twitter: “SOS, no sé si para bien o para mal, estamos secuestrados en el Congreso, lo que no está bien; @SPCCDMX debería hacer algo, pues encadenaron puertas y es peligroso”.
Después de las ocho de la noche, elementos de seguridad corrían por todo el recinto con altavoces, gritando que la Puerta 1 se había liberado. La multitud se amontonaba y se empujaba porque le urgía salir, fue un secuestro exprés de 12 horas.
Así transcurrió el primer día de bloqueos, pese a que aún no se debate el presupuesto de egresos. Se prevé que hoy se avale el dictamen; en las puertas de la Cámara de Diputados, los campesinos instalaron tiendas de campaña, colocaron cobijas y colchonetas. Pasarán ahí la noche, en busca de los 20 mil mdp que le recortaron al campo.