Mérida, Yuc.- En el segundo día de la Cumbre Internacional de los Premios Nobel de la Paz, que se lleva a cabo en Mérida, Yucatán, los laureados se pronunciaron porque las políticas migratorias del mundo tengan un enfoque humanitario en lugar de uno de seguridad pública y también pidieron impulsar el desarme nuclear para salvaguardar la paz mundial.
En el Centro Internacional de Congresos de Yucatán, personas como Rigoberta Menchú, defensora de los derechos indígenas; Lech Walesa, exprimer ministro de Polonia; la activista Joyce Ajlouny, y el experto en armamento Steve Goose criticaron que algunos países han construido muros o desplegado ejércitos en sus fronteras para disuadir a los migrantes. Joyce Ajlouny, secretaria general del American Friends Service Committee, expresó: “Necesitamos políticas migratorias más humanas, tenemos que invertir en la paz porque estamos atendiendo la migración con muros y guardias armados”.
Añadió que las personas salen de sus países por la avaricia, la corrupción, la violencia social y económica. “Todo ello crea una realidad insoportable y cuando la integridad de las personas está en riesgo tienen derecho a migrar porque es un derecho que está plasmado en acuerdos nacionales e internacionales, debemos abrirles la puerta”, dijo.
En la conferencia Demografía Global, Personas en Movimiento, la guatemalteca Rigoberta Menchú definió algunas líneas clave para atender a la migración: “Primero, todas las instituciones educativas deben valorar su compromiso, debe haber una revolución para que se deje de estigmatizar a los seres humanos. Es aberrante pensar que hay humanos legales y otros ilegales”.